Ocuparse más y preocuparse menos

Sinahí Siracusa / @sinasira

El Grupo Ogilvy, perteneciente al gigante mundial WPP, logró posicionarse en el puesto 9 del Ranking de PRODUCTO. Según su presidente, Roberto Bobby Coimbra, se debe al fuerte desarrollo de su planificación estratégica, que el año pasado generó el 36% de sus ingresos.

Bobby Coimbra conoce el negocio publicitario venezolano como la palma de su mano. Y es que desde que llegó a estas tierras desde Brasil, allá en los años 80, su filosofía optimista, su agudo olfato y el buen ojo creativo, le han dado herramientas para moverse incluso en las peores situaciones. Hoy preside Grupo Ogilvy y las filiales Soho Square Coimbra y Geometry, compañías con características y portafolios diferentes.

Considera que el año pasado estuvo lejos de ser glorioso. “Siempre pregunto ¿quién hace publicidad en un momento tan cuesta arriba, con precios controlados que generan poca competencia y políticas de Gobierno que tienen sufriendo a todo el mundo? Por eso nosotros, hace tres años, creamos un modelo dentro de la compañía para pensar estratégicamente. Y gracias a esa filosofía de negocios, tenemos buenos resultados. Yo diría que el 36% de mi revenue no deriva de la actividad publicitaria, sino de la planificación estratégica”.

El mayor reto es “poder mantener motivados a un grupo de profesiones de primera línea, tratar de que conservarlos motivados a trabajar con nosotros y que no se quieran ir del país”, dice Coimbra. “Mantener los cerebros, porque si se fueran, sería un problema grave para nosotros.”

­¿Millennials? Depende del portafolio cliente

“Hoy el peso del público millennial en las estrategias creativas es muy importante”, expresa el presidente de Ogilvy, “pero eso depende del portafolio de clientes de cada agencia: si la mayoría de nuestros clientes tiene a los millennials como grupo objetivo primario, entonces va a ser extraordinariamente importante. Ellos son grandes consumidores. Y su importancia crece. Dentro de poco habrá más millennials que generación X, o que babby boomers, como soy yo”, se ríe.

Lo estratégico, en todo caso, “es analizar profundamente el grupo objetivo, el destino de nuestro mensaje, buscar maneras que sean coherentes, para comunicar con eficacia”. Para Coimbra es necesario adaptar el negocio a la necesidad del mercado.

“Es fundamental que sepamos cómo son percibidas nuestras marcas por los consumidores.”

También afirma, como muchos colegas, que la televisión “continúa siendo la reina del negocio, pese a que no se puede negar un aumento sustancial de la presencia digital de los medios, como ocurre o sólo en Venezuela, sino en mundo”.

“Creo que lo digital es una tendencia que continuará aumentando, pero nunca va a suplantar totalmente a los otros medios”, dice Coimbra. “Me acuerdo muy bien, pero ojo, yo no soy tan viejo así (ríe), que el día que se lanzó la televisión todo el mundo decía que iba a acabar con la prensa y la radio. Pero la televisión, a pesar de haber ocupado un lugar fundamental, no acabó con los otros medios. Presumo que en este caos va a ocurrir lo mismo y todos convivirán armoniosamente.”

El pecado de “La publicidad como pecado”

¿Y si hacer publicidad se volviese ilegal en Venezuela, por la tendencia socialista extrema del gobierno? Coimbra se queda pensando. Luego ríe estentóreamente y arranca: “es un riesgo más que enfrentamos en este negocio… Pero si mañana la publicidad se vuelve un trabajo ilegal, yo tendría que ponerme a trabajar de chofer de taxi, porque son las dos únicas cosas que sé hacer en mi vida: publicidad y manejar carro… aunque también sé cuidar del jardín. Si –piensa, sin dejar de reír– mejor jardinero, porque manejar en Caracas es muy peligroso”.

¿Qué es ser un buen empresario hoy en Venezuela? “Es alguien que no se queda solo con la preocupación, sino que se ocupa de resolver. Debemos ocuparnos en desarrollar nuevas maneras de pensar, jugar con la flexibilidad y hacer que nuestras compañías continúen desarrollándose de modo efectivo. Si nos ocupamos de ejecutar un excelente trabajo, entonces bajamos el riesgo y por ende bajamos la preocupación”.

Coimbra finaliza comentando que Venezuela es un país curioso. “Afuera nadie puede entender cómo el país continúa funcionando teniendo un Gobierno que no reconoce el poder legislativo y un legislativo que no reconoce al presidente. Sinceramente felicito el entusiasmo que tiene el venezolano por llevar el país adelante con condiciones como estas”.

Optimista por naturaleza, da un consejo final: “hay que dedicarse a dar lo mejor para el negocio, crear conciencia de trabajo, tratar de buscar la perfección en nosotros para exigirla a los demás. La publicidad es una profesión maravillosa, muy demandante, que requiere buscar y tener conexiones con la realidad para crear siempre, ocupándose más y preocupándose menos”.

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